CALIBRACION DE LOS SISTEMAS DE IMPRESIÓN

Por fin llegamos al último eslabón importante de la cadena de la gestión del color.

Recuerdo con cariño y en ocasiones con añoranza los cientos de horas que me he pasado en un cuarto oscuro revelando carretes con los líquidos alguno de ellos muy venenosos pero he de reconocer que “revelar” con un ordenador y una impresora a plena luz es también una delicia. Ya se que muchos puristas dirán que los resultados no son los mismos, pues bien, en mi caso son más que suficientes y además podemos “revelar” en color sin las complicaciones y lio que era hacerlo con una ampliadora.

Actualmente son muchos y buenos los fabricantes tanto de impresoras como de papeles especializados en fotografía. Papeles en ocasiones ciertamente caros pero especiales para color, blanco y negro etc. etc. Papeles por ejemplo baritados. Quién conoce el proceso del papel baritado en el laboratorio químico, al menos reconocerá de lo tedioso que resultaba el proceso. Recuerdo una especie de tostadora en la que había que poner el papel y que a veces si te pasabas se iba todo el proceso a la porra. Pero centrémonos en la actualidad y de cómo conseguir que esas fotos perfectamente calibradas en nuestro monitor y nuestros perfiles de la cámara, se impriman de la mejor manera en nuestra impresora.

La primera decisión complicada es elegir el papel y es que hay muchas marcas y muchas variables, como gramaje o peso, acabado en brillo, mate, la opacidad, glossy, baritado, uff …, hay más variedad que cuando los químicos. Mi consejo es conseguir pruebas y cuando encuentres uno que te gusta, pues ya sabes, cásate.

Pero seguimos con el tema de calibración. Normalmente los fabricantes buenos de papel ofrecen el perfil ICC para cada modelo en sus páginas web.  Papeles como Hahnemühle, Somerset, Harman, Canson, Ilford e incluso Epson o HP puedes acudir a sus páginas y bajar el correspondiente ICC. Una vez descargado, tan solo tendrás que instalarlo dependiendo de si el ordenador es Mac o PC y no olvides que cuando estés realizando todos los ajustes de impresión tienes que decir que el programa de edición utilice el ICC correspondiente.

Aún así podemos generar para cada papel un perfil ICC con nuestro ColoMunki Photo, si ese mismo cacharro que hemos utilizado para calibrar el monitor.  Para ello arrancamos el programa ColorMunki y seleccionamos la opción Perfilar mi impresora.

A continuación seleccionamos la impresora y el nombre que queremos identificar el papel a calibrar. Mi consejo es dar como nombre el de la marca y modelo del papel.

Colocamos unas hojas del papel que queremos generar el ICC y le damos a imprimir.

El programa enviará una primera impresión con cinco filas de parches de color.

Con esta carta deslizaremos el ColoMunki Photo por cada una de las cinco filas siguiendo las instrucciones en la pantalla.

Una vez realizado este proceso, el programa nos avisa que enviará otra impresión, esta vez basado en un cálculo del anterior y con cara a aumentar la precisión y uniformidad.

Con esta segunda carta repetimos el proceso anterior y una vez finalizado, ya tenemos el perfil ICC creado para ese papel y esa impresora.

Tan solo tenemos que enviar esa imagen perfecta que tanto no has costado obtener con nuestra cámara pero no olvidemos utilizar el perfil de nuestro espacio de trabajo, si ese con el que empezamos este tema y el perfil ICC en la impresión.

Con estos procesos habremos conseguido que nuestra imagen se mueva y entienda con los distintos sistemas que utilizamos en nuestro workflow fotográfico.

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